1    El cambio climático

2    Evidencias de los impactos del cambio climático

3    La adaptación al cambio climático

4    ¿Por qué es importante?

5    ¿Por qué deben los municipios pequeños y medianos adaptarse al cambio climático?

6    ¿Cómo se pueden adaptar los municipios al cambio climático?

 

 

 

 

 

El cambio climático

La ONU define el cambio climático como,

“un cambio en el clima atribuible directa o indirectamente a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante periodos comparables”

El clima puede cambiar tanto por causas humanas como por causas naturales.
La temperatura de la Tierra está influida por lo que se conoce como el “efecto invernadero”. Este es un fenómeno que ayuda a mantener el calor que recibimos del sol durante el día dentro de la atmósfera y que es esencial para que los seres vivos puedan sobrevivir. Si no existiese el efecto invernadero, la Tierra estaría unos 30ºC más fría. Gracias al “efecto invernadero”, la Tierra tiene el clima que conocemos.
La temperatura de nuestro planeta ha variado a lo largo del tiempo. Sin embargo, la evolución que ha tenido la temperatura media en la atmósfera en los últimos 30 años no ha tenido precedente. Este ascenso está muy ligado a la generación de gases de efecto invernadero de origen humano (antrópicos). Estos están ligados al uso de los combustibles fósiles (petróleo y derivados) y a actividades como: el transporte, la construcción de edificios, la industria, la producción de electricidad, las actividades agrícolas y ganaderas; el tratamiento de los residuos, los sistemas de refrigeración y aire acondicionados, etc.
Debido a las altas concentraciones de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, en los últimos 15 años, la temperatura ha subido casi 1ºC y los científicos alertan que por encima de 2ºC, las consecuencias para la humanidad podrían ser graves.
Socialmente, se está tomando cada vez más conciencia del problema y por lo tanto, se trabaja cada vez más desde el ámbito público como privado para que nuestras actividades sean más responsables, generen menos emisiones de gases de efecto invernadero y consiguientemente tengan un menor impacto en el clima.

 

 

 

 

Evidencias de los impactos del cambio climático

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), en el que participan centenares de científicos de todos los países del mundo, afirma que el calentamiento en el sistema climático es inequívoco y, desde la década de 1950, muchos de los cambios observados no han tenido precedentes en los últimos decenios a milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de Gases de Efecto Invernadero han aumentado” (Quinto Informe de Evaluación del IPCC, 2014). En concreto, en Europa se prevé un aumento de la temperatura media comprendido entre 2 y 5ºC de aquí a final de siglo, respecto a la situación actual.
Por otro lado, la Estrategia de Cambio Climático del País Vasco destaca las afecciones que causarían los fenómenos extremos como las olas de calor y las noches tropicales en la disponibilidad de agua, los ecosistemas y los servicios que proporcionan, así como en el diseño y la gestión de edificios y zonas urbanas. Para final de siglo, se espera que las temperaturas aumenten entre 1º y 3ºC, las temperaturas máximas aumenten entre 4º y 5ºC y las mínimas entre 3º y 4ºC; las zonas inundables se amplíen; y que las precipitaciones se reduzcan entre un 15 y un 20%, implicando una amenaza importante en el suministro de agua en invierno y primavera, la cual se traduciría en una caída comprendida entre el 6 y 13%.
Esta variabilidad en el clima causaría, por lo tanto, impactos en las actividades humanas y económicas como por ejemplo:

  • Debido a una mayor demanda de agua, la disponibilidad de la misma se vería disminuida.
  • En materia de salud, en Europa, las olas de calor ocurridas en las últimas décadas han sido la mayor causa de muertes humanas (Agencia Europea del Medio Ambiente). Por ejemplo, se estima que la ola de calor europea del verano de 2003 causó 70.000 muertes.  Las ciudades más afectadas fueron aquellas donde los episodios de olas calor eran tradicionalmente raros o donde las temperaturas superaron con creces las condiciones estacionales habituales. El incremento de las temperaturas extremas afectaría además la calidad del aire, aumentando asimismo las incidencias de enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Por todo ello, el cambio climático aumentaría la necesidad de inversión en atención y necesidades médicas.
  • Afecciones al bienestar de la población por situaciones de estrés y golpes de calor, en un entorno urbano donde las zonas de frescor y sombra en espacios públicos abiertos son escasas por falta de vegetación y donde los edificios de viviendas, oficinas y centros de producción no son térmicamente adecuados por falta de aislamiento o ventilación cruzada, entre otros.
  • Daños a infraestructuras por inundaciones e interrupciones de servicios públicos.
  • Afecciones a la presencia y distribución de la biodiversidad, las especies migrando hacia territorios más adaptados a sus necesidades en términos de temperatura, disponibilidad de habitas y de zonas de agua.

 

 

 

 

La adaptación al cambio climático

Por todo lo anteriormente descrito, el IPCC destaca que es cada vez más urgente y necesario emprender acciones de adaptación ante el cambio climático. Estas acciones tienen como objetivo anticipar y responder a los fenómenos climáticos que ya se están observando en la actualidad y que se podrían acentuar en el futuro. Necesitan de la contribución de toda la sociedad: particulares, sectores económicos y autoridades públicas.
Las acciones de adaptación se llevan a cabo a través de diversas tipologías de medidas con distintos objetivos, como por ejemplo:

  • medidas de protección en infraestructuras para reducir los daños que se causarían directamente a la población, las actividades económicas y los servicios públicos por precipitaciones intensas o calor extremo.
  • medidas de preservación de la naturaleza y de los servicios que provee a la sociedad (sombreado, frescor, necesidades básicas, disfrute, etc.): normas  para reducir la presión del ser humano sobre el medio ambiente, implantación de infraestructuras verdes en la ciudad, creación de corredores ecológicos/hábitats/zonas de reproducción artificiales.
  • soluciones tradicionales de recogida del agua de lluvia o de reutilización de aguas grises para prevenir los efectos de la sequía.
  • soluciones tecnológicas de monitoreo continuo y alerta a la población de fenómenos de contaminación del aire, de episodios de polen, de calor extremo, etc.
  • acciones de sensibilización, información y formación para todo tipo de público.
  • acciones de rehabilitación térmica del parque residencial para incrementar el confort de la población en verano y en invierno.

 

 

 

 

¿Por qué es importante?

La planificación e implementación de medidas de adaptación no solo son cruciales para anticipar los riesgos climáticos, sino también por los múltiples cobeneficios que presentan para las ciudades:

  • Mejora de la calidad de vida y del confort de sus habitantes a través de la creación de espacios de naturaleza urbana, creando zonas de frescor y sombra.
  • Beneficios ambientales a través de la preservación de la naturaleza o el fomento de la regeneración de los ecosistemas creando hábitats artificiales y facilitando la reproducción de especies.
  • Aumento de la calidad del aire, reduciendo la concentración de contaminantes como las partículas en suspensión o los elementos nitrogenados, entre otros.
  • Ahorro de recursos como la energía o el agua gracias a la implementación de medidas de recuperación de agua o de gestión inteligente.
  • Oportunidades socio económicas, al crear nuevas áreas de negocio vinculadas a la implementación de soluciones de adaptación se crean nuevas categorías empleos.

 

 

 

 

¿Por qué deben los municipios pequeños y medianos adaptarse al cambio climático?
Las ciudades europeas son muy vulnerables a los cambios climáticos provocados por el calentamiento global. Actualmente albergan alrededor del 70% de la población europea y se prevé que albergarán el 80% en 2050, suponiendo desafíos ambientales sociales y económicos importantes.
Según la Agencia Europea del Medio Ambiente, en su informe “Cambio climático, impactos y vulnerabilidad en Europa en 2012”, la actualidad y el futuro de las ciudades europeas se caracteriza por estar expuestas a diferentes amenazas como el incremento de las temperaturas, la frecuencia e intensidad de las olas de calor, las inundaciones, la reducción de las precipitaciones y situaciones repetidas de sequía.
De forma general, es importante abordar la adaptación desde las ciudades por varios motivos. Puesto que es el lugar donde reside la ciudadanía, el Ayuntamiento constituye su primer interlocutor y es su papel escuchar las preocupaciones de sus habitantes y contribuir a dar una respuesta a sus necesidades.  Gracias a sus competencias, dispone de numerosas palancas para activar a favor de la adaptación de la ciudad ante los riesgos climáticos, como por ejemplo:

  • Urbanismo y construcción.
  • Gestión de infraestructuras municipales.
  • Movilidad sostenible.
  • Gestión inteligente de los servicios públicos/Smart City.
  • Bienestar social/pobreza energética.
  • Educación.
  • Salud.
  • Protección civil.

Aunque representen concentraciones de población importantes, los municipios grandes no son los únicos interesados en la adaptación al cambio climático. En efecto, gran parte de la población se distribuye entre numerosas ciudades de tamaño pequeño a mediano, por lo que es de alta importancia que estas también adopten compromisos ante los riesgos climáticos. Teniendo en cuenta sus menores recursos operativos, técnicos y económicos, las metodologías de priorización de medidas de adaptación no siempre están a su alcance.

 

 

 

¿Cómo se pueden adaptar los municipios al cambio climático?

El proyecto Good Local Adapt tiene como propósito facilitar el proceso de adaptación al cambio climático en pequeños y medianos municipios. Se centra en áreas urbanas piloto de tres municipios pequeños a medianos del País Vasco, con el fin de analizar las mejores opciones de adaptación disponibles en relación con el diseño y la gestión urbana. Éstas podrán ser de iniciativa tanto pública como privada y se basarán fundamentalmente en los insumos de las partes interesadas del sector agua, urbanismo y vivienda, así como de los residentes de las áreas urbanas seleccionadas, en relación con la gestión eficiente del agua, de la sequía y del calor extremo.